El segmento del esquí de travesía encarna el ansia y la sed de aventuras en el paraíso invernal. Se trata de esas excursiones que todo esquiador de montaña tiene en su lista de deseos cuando llega el invierno. Subir por los bosques, atravesar campos nevados, mantener el equilibrio en las crestas y encontrar el camino hacia la cima; todo ello forma parte de la lista, con el objetivo de encontrar el descenso definitivo.