
By A Thread - Robin Gemperle corre la SRMR
Robin Gemperle cierra la temporada de competición de 2025 por todo lo alto, con una victoria en la Silk Road Mountain Race (SRMR), disputada en la Ruta de la Seda. En una temporada repleta de actuaciones imponentes, llegó a final de año con ganas de disputar una de las pruebas ultra más exigentes.
“La Silk Road Mountain Race es una oportunidad estupenda para completar mi sala de trofeos. Después de la Transcontinental Race (TCR) y la Tour Divide (TD), me parece la tercera prueba ultra más importante, y la única que me falta por ganar. Que no se sorprenda nadie si intento completar el trío”. – Robin Gemperle, antes de disputar la SRMR.
La Silk Road Mountain Race es una carrera de distancia ultra implacable que recorre las vastas estepas y las montañas más abruptas de Kirguistán. La prueba se disputa en condiciones muy exigentes y con una meteorología impredecible, por lo que los corredores dependen exclusivamente de sus conocimientos y su capacidad a lo largo de toda la ruta. La carrera abarca cerca de 1900 kilómetros, con más de 30 000 metros de ascenso acumulado, en su mayor parte por caminos de tierra, senderos y antiguas carreteras soviéticas. La edición 2025 incluyó, además, un tramo de 30 kilómetros que había que recorrer a pie por unos pedregales extremos, todo un reto tanto para los corredores como para el equipamiento.


Las carreras de distancias ultra son largas, duras y mentalmente muy exigentes. Los corredores necesitan mucho fondo físico, estar perfectamente mentalizados y venir preparados para enfrentarse a imprevistos. El hecho de que una carrera ultra sea algo más corta no significa que sea más fácil. La distancia de la SRMR es casi la mitad que la Tour Divide, pero las condiciones son tan extremas que se considera una de las ultras más exigentes. La ruta que cruza las montañas de Kirguistán tiene un recorrido fijo que todos los participantes están obligados a recorrer. A lo largo de la ruta, cada corredor gestiona las paradas para descansar y para avituallarse, sin perder de vista el cronómetro en ningún momento, porque el reloj no se detiene nunca. Luchar contra la nieve y la ventisca en puertos de alta montaña requiere tener mucho fondo físico, fuerza y estrategia. La carrera tiene un tiempo límite de 14 días, y Robin Gemperle consiguió terminarla en 6 días, 20 horas y 36 minutos.

Antes de participar en la SRMR, Robin quedó tercero en la Unbound XL y ganó la Tour Divide con una marca espectacular. Para Robin, la Tour Divide fue el momento culminante de esta temporada, y acabó exhausto. A partir de ahí, le costó recuperar las ganas de competir y tuvo que prepararse a fondo para volver a la competición. Tras completar la Tour Divide en 11 días y 19 horas, la SRMR empezó a parecerle una prueba mucho más sencilla y se planteó terminarla en menos de 7 días. En comparación, puede parecer un tiempo bastante más corto.
Se empleó a fondo para recuperar el ritmo de competición y, cuando se presentó en Osh, Kirguistán, le costó trabajo habituarse al país. Para una ultra hay que preparar no solo el cuerpo, sino también la cabeza: hay que centrarse en llegar al próximo control y prepararse para rodar una semana en total soledad.

“Es curioso, porque los días anteriores a la carrera no lo pasé nada bien. Me sentía solo, y no tenía nada claro cómo afrontar lo que tenía por delante. Los primeros tres días de la carrera fueron muy duros, pero a partir de ahí la experiencia fue espectacular. Pero cuando miro atrás y veo las tres semanas que pasé en Kirguistán, las sensaciones son solo positivas. No sé, al final parece que nuestra mente nos engaña. Pienso volver a esta carrera”.

Durante la carrera, Robin se enfrentó a una meteorología implacable con tormentas, nieve y granizo. Terminó preguntándose si la situación era peligrosa, o simplemente incómoda. Apostó por esto último y con esa mentalidad cruzó la línea de meta.

“Intento ser sincero y transparente en todo lo que hago. Por eso me permito hablar abiertamente de mis aspiraciones deportivas. Y, también por eso, quiero dar las gracias de todo corazón a todas las personas que han participado en los proyectos Fragments y By a Thread. Cuando mis recuerdos empiecen a desvanecerse, será estupendo volver a verlos”.
Robin ha puesto el broche de oro a una temporada espectacular con su victoria en la Silk Road Mountain Race, donde se impuso con una ventaja de 20 horas sobre el segundo clasificado. Y no tiene previsto bajar el pistón. La temporada de competición 2026 ya empieza a perfilarse y estamos deseando ver a Robin imponerse en más carreras.


Esta es la ficha técnica de la bicicleta con la que Robin disputó la edición 2025 de la Silk Road Mountain Race:
Conjunto de cuadro: SCOTT Spark RC Carbon HMF
Suspensión: RockShox Sid Ultimate con TwinLoc
Juego de ruedas: SYNCROS Silverton SL 26 mm
Manillar: Syncros FRASER 1.0 XC 660 mm con potencia Syncros XC 1.5
Tija del sillín: Tija telescópica Syncros DUNCAN 1.5
Sillín: Sillín con hendidura Syncros Tofino V SL
Grupo: Transmisión SRAM X01, plato de 34 dientes, casete de 10-52
Cubiertas: Maxxis Aspen 2.0
Unidad central: Garmin Edge 1040 Solar
Bolsas: Series Apidura Racing & Backcountry
Luz frontal: Supernova B54 Pro
Fotografía: Lloyd Wright, Stephen Shelesky y Milan de Beer

