QQ&A con Karen y Holger, nuestros MTB padres
¿Ha cambiado vuestra forma de disfrutar del ciclismo de montaña desde que tenéis hijos y salís a rodar con ellos?
Con el paso del tiempo hemos visto que ahora vamos más al bike park. Pero también ves las rutas desde otro punto de vista, no es tan fácil encontrar recorridos idóneos para los pequeños. Los niños aprenden constantemente, así que al final vas volviendo poco a poco a disfrutar de las rutas más técnicas.
¿Habéis cometido algún error evitable mientras rodabas con vuestros hijos? Si es así, ¿qué es lo que pasó?
Sí, claro. En esas situaciones, lo que toca es aprender. Empiezas a descender por tu sendero favorito cuando de pronto te das cuenta de que ese tramo técnico que tanto te gusta es demasiado técnico para los pequeños con una bicicleta de 20 pulgadas mientras tú vas con una de 29. Aunque las bicicletas pequeñas también tienen una ventaja: si se caen los niños, no se caen desde tan alto.
¿Qué es lo más divertido que vos ha pasado mientras rodabáis con vuestros hijos?
No sé si será tan divertido, pero el año pasado mi hijo me dijo que ahora rodaba por delante de mí en el bike park porque voy muy lento y no le dejo entrar a los saltos con suficiente velocidad…
Cuando salís en familia con la bicicleta, ¿hay algo que vuestros hijos aborrezcan?
Sí, se enfadan cuando se nos escapa el último telecabina.