El entrenamiento de PAM (Potencia Aeróbica Máxima) me parece importantísimo, cuando llevas unos minutos disputando una etapa aparece la fatiga, respiras con intensidad, llega menos oxígeno a los músculos y cada vez estás más tenso, lo que puede producir errores. Si consigo ampliar esta zona, significa que puedo ir más rápido durante más tiempo.
El primer ejercicio es muy sencillo, solo hace falta una bicicleta eléctrica, unas cuantas rutas de montaña y un pulsómetro. Se trata de no pasar de los 25 km/h al pedalear y hay que escoger terrenos técnicos, tanto para los ascensos como para los descensos. Para saber si voy al 80 % o al 100 % utilizo el pulsómetro y mis sensaciones generales. Es importante seguir siempre la misma rutina para poder comparar. He hecho pruebas de esfuerzo con médicos y entrenadores para asegurarme de estar al 100 % en cuestión de pulsaciones por minuto. Gracias a esas pruebas tengo mejores sensaciones, y si necesito datos más precisos también puedo echar mano del potenciómetro.