Usamos cookies para asegurarse que le damos la mejor experiencia en nuestra página web. Si sigue visitando nuestra página, estará aceptando que los usemos. Para aprender mas sobre cookies, por favor haga clic  AQUÍ.

Celia CHIRON, subcampeona europea de Skyrunning

09 octubre 2017

Esta temporada he participado en carreras por montaña, carreras de trail y skyrunning. La última prueba importante en la que he participado ha sido el Campeonato de Europa de Skyrunning, celebrado en el Gorbea, España.

Los vascos me acogieron con una hospitalidad magnífica y quise darles las gracias por la invitación con una participación excepcional en esta gran final.

Aunque faltaban varios nombres importantes, el elenco seguía siendo de élite y no tenía nada claro que pudiera quedar entre las 5 primeras. Para complicar aún más un recorrido que ya de por sí era exigente, con la lluvia del día anterior el terreno quedó muy mojado, resbaladizo y peligroso. Iba a ser un día de lucha en el barro.
Por suerte, el día de la prueba el sol decidió apuntarse a la fiesta y nos dejó unas imágenes preciosas del parque natural del Gorbea.

Salí fuerte, pero sin ninguna intención especial de colocarme en el grupo de cabeza. Seguí avanzando a un ritmo constante y alrededor del kilómetro 5 conseguí alcanzar a las primeras corredoras.
El primer ascenso lo afrontamos en un grupo de 4. Ingrid Mutter, Oihanna Azkorbebeitia, Sheila Avilés y yo. Tenía buenas sensaciones, así que decidí escaparme del grupo y llegué a la cumbre del Gorbea en cabeza.

Seguí tirando fuerte en un descenso técnico, demasiado fuerte en algún tramo y acabé cayendo al suelo; perdí la ventaja que llevaba y me alcanzaron las rivales.

Ingrid se puso en cabeza y se presentó en la siguiente cumbre (Aldamin) con nada menos que 1 minuto de ventaja. A pesar de bajar un poco el pistón en el segundo descenso, conseguí alcanzar a Sheila justo antes de afrontar el último ascenso. Decidí ir a por todas y alcancé a Oihanna en la cumbre.

Tenía la meta ya cerca y mantuve un buen ritmo para mantener la segunda plaza, aunque casi sentía en la nuca el aliento de las dos corredoras españolas.


Fue una batalla de 3 horas y 38 minutos muy competida y con unos paisajes de fondo espectaculares, algún que otro resbalón, el apoyo incansable de la incansable afición vasca y un resultado que jamás me hubiera imaginado: ¡un fin de semana perfecto! ¡Menuda temporada!