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TEMPORADA 2 - EPISODIO 5


Los ocho mandamientos del ciclismo con niños

Para hacer una ruta después del trabajo o para darte una vuelta el viernes por la tarde a la salida del cole: salir a montar juntos un día, pasar el fin de semana jugando en un bike park o incluso vivir tu primera aventura transalpina: practicado en familia, el ciclismo de montaña es una experiencia incomparable. Pero es importante que los padres se aprendan de memoria un par de detalles imprescindibles para que la salida en bicicleta no se convierta en una pesadilla. Estos son nuestros ocho mandamientos.


Primer mandamiento: no recorrerás con tus hijos rutas que sean (demasiado) difíciles.

Está claro que a papá le gusta «picarse» con sus amigos cuando sale con la bici. Ese tramo que tanto te gusta con una maraña de raíces y un talud de infarto a la derecha sería una opción, pero quizás no sea la más apropiada. Una cosa que puedes estar seguro de que no va a funcionar es lanzarte a explorar rutas desconocidas con los niños. El riesgo de que todo acabe en lágrimas, o con algún accidente, es simplemente excesivo. Por eso es importante empezar con lo básico e ir pasando a tramos cada vez más complicados juntos. Si en algún momento no lo tienes claro, toca bajarse y empujar la bici. En caso de duda, también es siempre una buena idea estar atentos y ponerse en un lugar donde puedas interceptar a tu hijo en caso de caída.

Segundo mandamiento: no rodarás constantemente en primera posición.

Los papás tienen un impulso natural de mostrar quién es el que manda. Y eso está muy bien. Siempre y cuando no se equivoquen de camino o que el GPS se quede sin baterías. Porque a los niños a veces les apetece ver algo más que el trasero de su papaíto por delante y también les gusta liderar el grupo. Por eso es importante ceder la «pole position» de vez en cuando y dejar que los niños guíen la ruta. De esa manera los niños se familiarizan con la magia (y los peligros) de la velocidad, aprenden a buscar sus trazadas perfectas y crecen con cada kilómetro que ruedan por delante.


Tercer mandamiento: celebrarás los descensos, no las cuestas.

Los niños no son máquinas. Si intentas el truco de 80/20 en ascensos/descensos con tu hijo, te sorprenderás. Una huelga de brazos caídos probablemente sea el problema menos importante: Recuerda: ¡los niños quieren pasarlo bien! Y ese no suele ser el caso si los llevas por una ruta de ascenso por bosque que sea larga y aburrida. Es mucho más divertido rodar por rutas con subidas y bajadas cortas y constantes, con predominio de descensos. ¿Por qué no subir con una telecabina que os lleva a todo confort a la cima mientras contempláis la ruta de ascenso desde los aires?

Cuarto mandamiento: liderarás con el ejemplo.

Los niños aprenden observando e imitando. Si los padres se lanzan a los descensos sin casco y derrapando en cada curva (con lo que amenazan destruir su cuerpo y el precioso sendero natural), está claro que sus descendientes acabarán haciendo lo mismo. Los padres son un modelo para sus hijos. Respeta las «reglas del trail», que son las mismas que en el resto de las disciplinas ciclistas: casco y protección siempre, mantén una distancia de seguridad con el ciclista que va delante, respeta a los demás ciclistas, senderistas y animales salvajes, no dejes tras de ti más que un buen karma, etc.


Quinto mandamiento: equiparás correctamente a tus hijos.

¿Cuántas veces hemos visto padres con bicicletas de gama alta recién estrenadas mientras los niños van detrás con la lengua fuera en bicicletas de hierro viejas, oxidadas y baratas? Así no sorprende a nadie que después de una o dos salidas en familia los más jóvenes prefieran quedarse aplastados en el sofá jugando a la videoconsola. Es mejor invertir desde el principio en una bicicleta de montaña de alta calidad para niños y un equipo práctico y adecuado para su edad. Es una decisión de la que nunca te arrepentirás. Además, una bicicleta de alta calidad tiene un valor de mercado sorprendentemente alto una vez que se le ha quedado pequeña al niño.

Sexto mandamiento: llevarás encima comida y bebida en abundancia.

Los niños tienen sus propias baterías naturales que funcionan muy bien, pero consumen mucha gasolina. Por eso, las mochilas de los padres tienen que ir repletas de barritas energéticas, chocolatinas, manzanas, plátanos, etc. ¡Y no te olvides de echar también para beber! Las bicicletas de los niños deben ir equipadas con un bidón para llevar agua, preferiblemente fresca y del grifo. Nada sabe tan bien como un buen trago de agua pura en la cima de un puerto de montaña.


Séptimo mandamiento: estarás siempre atento al bienestar de tus hijos.

Una ruta en bicicleta de montaña tiene que acabar con una celebración en una hamburguesería, y no en las urgencias del hospital. Por eso es importante comprobar el estado del equipamiento y planear la ruta minuciosamente antes de salir. Es mejor llevar un casco bien ajustado que lamentarse por las lesiones sufridas. También son esenciales unas buenas gafas de sol (imprescindibles para proteger frente a piedrecitas e insectos), guantes con dedos largos y protecciones en las rodillas y la espalda.

Octavo mandamiento: son tres las reglas: diversión, alegría y risas.

El ciclismo de montaña es un deporte muy disfrutón. Y es incluso mejor si sales a rodar en grupo en lugar de ir solo. Pero si no queréis que las sonrisas se transformen en lágrimas, todos tenéis que estar dispuestos a renunciar a algo en algún momento. El más débil manda en el grupo. Muchas veces, un exceso de ambición de los padres puede resultar contraproducente. Y el factor más importante es que todos se diviertan.


QQ&A con Karen y Holger, nuestros MTB padres

¿Ha cambiado vuestra forma de disfrutar del ciclismo de montaña desde que tenéis hijos y salís a rodar con ellos?

Con el paso del tiempo hemos visto que ahora vamos más al bike park. Pero también ves las rutas desde otro punto de vista, no es tan fácil encontrar recorridos idóneos para los pequeños. Los niños aprenden constantemente, así que al final vas volviendo poco a poco a disfrutar de las rutas más técnicas.

¿Habéis cometido algún error evitable mientras rodabas con vuestros hijos? Si es así, ¿qué es lo que pasó?

Sí, claro. En esas situaciones, lo que toca es aprender. Empiezas a descender por tu sendero favorito cuando de pronto te das cuenta de que ese tramo técnico que tanto te gusta es demasiado técnico para los pequeños con una bicicleta de 20 pulgadas mientras tú vas con una de 29. Aunque las bicicletas pequeñas también tienen una ventaja: si se caen los niños, no se caen desde tan alto.

¿Qué es lo más divertido que vos ha pasado mientras rodabáis con vuestros hijos?

No sé si será tan divertido, pero el año pasado mi hijo me dijo que ahora rodaba por delante de mí en el bike park porque voy muy lento y no le dejo entrar a los saltos con suficiente velocidad…

Cuando salís en familia con la bicicleta, ¿hay algo que vuestros hijos aborrezcan?

Sí, se enfadan cuando se nos escapa el último telecabina.


Rodilleras SCOTT Mission Evo Junior
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