Después de esta refrescante escapada, empezamos a explorar la parte superior de la red de senderos, que incluye los famosos senderos de Mimosa, Sant’Anna y Capenardo. En cuanto empiezas a pedalear por la ladera de la colina, por encima de Sestri Levante, el ruido de la ciudad se desvanece. Arriba hay silencio y solo se escucha el zumbido de las cubiertas sobre la tierra y el susurro de los pinos mediterráneos, mientras el mar brilla más abajo. Los senderos atraviesan campos de olivos y afloramientos rocosos y, a veces, se abren a vistas panorámicas de la costa, antes de sumergirse en caminos sombreados. La red de senderos ofrece una variedad increíble, desde rutas suaves y fluidas hasta descensos técnicos empinados, y cada giro ofrece una nueva perspectiva. Puedes pasarte todo el día montando en bici y no repetir sendero ni una sola vez.